Hola Hermano...
El desarrollo de los bebés es un proceso fascinante, que se vive día a día, lleno de sorpresas. Cada nueva etapa es un despertar de la conciencia al entorno, empiezan a notar e interactuar con cosas que estaban allí pero que hasta el momento les pasaban desapercibidas, sus padres, un juguete, sus propias manos o pies, otras personas, su reflejo en un espejo, etc...
En una casa con 3 bebés parte del entorno son los hermanos. Desde muy temprano en las primeras semanas ya un bebé nota a los adultos con los que suele compartir, los reconoce y teniendo pocos meses empiezan a darles una sonrisa. No es así con los hermanos, a quienes ignoran por unos cuantos meses más, así duerman uno al lado del otro noche tras noche.
En nuestro caso, como al sexto mes empezó a despertar esa conciencia de reconocer a otro pequeñín a su lado... fue una tarde cuando acostados uno al lado de otro en la misma cuna, Piojo1 hacía un ruido con su boca "Pppprrrrrr" y Piojo2 soltaba una carcajada... esto se repitió por un rato. A partir de ese momento empezó una evolución que lentamente, día tras día, nos da sorpresas y alegrías.
- Querer alcanzar un juguete que el otro tenía en su mano
- Gatear y querer pasar por encima del otro
- Chocar la andadera del otro
- Gritarle al hermano al verlo "Taaaata!"
- Gatear hasta la silla donde el otro está sentado y tocarlo
- Verse, reconocerse y reir
- Quejarse porque lo tropezaron
Ya hoy con casi 9 meses empiezan incipientemente a tener una conversación con sus lenguaradas inentendibles. Empiezan juegos como perseguirse en las andaderas que pueden durar un rato. Empiezan peleas donde uno le quita al otro un juguete, pero este no se deja y va por lo suyo. Ponerlos juntos en un corral es un desastre! muchas risas entre ellos que seguro terminan en llanto cuando alguno resulta pisado o golpeado.
En particular el día de la foto fue un espectáculo cuando Piojo1 en la andadera y Piojo2 en el corral tocaban sus manos a través de la tela, moviéndose lado a lado del corral, hasta que llegaron al lado no transparente y seguían haciendo el juego como a través de una pared... momentos muy entretenidos!.
Padres durmiendo con un bebé
No se pierdan estas situaciones cuando un bebé se mete en cama de los papás... ahora imaginen la escena con TRES!!! JAJAJAJA
Una pequeña victoria...
Cada día al final de la tarde inicia en casa una faena, el baño y la cena... no es más ni menos que el resto de las varias faenas del día, la del desayuno, la de la siesta, la sopa del almuerzo, el juego de la tarde, el tetero nocturno...
Cuando los bebés estaban por nacer, una twitera madre de trillizos con una historia increíble (@nsilvaedwards) me decía que con trillizos "se sobrevive, pero día a día". Pasa uno un tiempo en entender qué exactamente significa eso, día a día... En estos meses varias veces he recordado esa frase, creo que la primera vez fue en alguna noche tan cansado que agradeces cuando llega el momento en que puedes dormir un rato. Hoy nuevamente la recordé experimentando algo que para mí es como una pequeña victoria diaria, el final de la faena de la tarde...
Cada tarde entre 6 y 6:30 pm inicia una danza a 8 manos con 3 bebés... dos abuelas, MamaDe3 y yo vs. 3 bebés cansados por el arduo día, con un poco de hambre y empezando a perder la poca paciencia que se tiene a tan corta edad.
MamaDe3 saca 3 juegos de ropa para dormir, cremas, pañales, etc.
Abuela1 empieza a bañar al Piojo con menos humor para el momento...
Abuela2 y yo entretenemos a los otros dos...
Al salir el primer Piojo del baño la abuela le pone crema y pañal
Yo lo termino de vestir mientras evito infructuosamente que lloré distrayéndolo con un juguete
MamaDe3 le prepara un tetero
Abuela1 recoge el baño y lo prepara para el segundo
Abuela2 hace malabares y juegos con dos bebés que ya no quieren jugar
El segundo Piojo entra al baño
El primer Piojo empieza a tomar su tetero
Los llantos se oyen de a rato por no querer vestirse o no querer que les quiten el tetero para que boten los gases
De tanto en tanto se oye un chupón o un juguete que cae al piso y quien esté más cerca de la cocina acerca uno limpio
Llega un momento una hora después en que están los 3 bebés están ya comiendo y quien quede libre seguramente está lavando teteros o recogiendo un poco
Así sigue esa secuencia por un rato...
A las 7:30 empiezan a caer dormidos al ritmo del tarareo de quien tenga a cada uno. Generalmente Piojo1 se duerme tranquilamente mientras que Piojo2 lucha contra el sueño y hay que dormirlo contra su voluntad. Suele ser la Princesa la última en dormirse, que muchas veces se arrulla sola al ritmo de algo que en su mente es una canción. Cerca de las 8, a veces a las 8:30, finalmente duermen los tres... la casa entra en una especie de tregua por unas pocas horas, un silencio que no es tal. En ese preciso momento y por un par de minutos en los que con facilidad se escapa un suspiro, hay una pequeña sensación de victoria, de éxito, de misión cumplida...
Aunque nunca lo hemos hecho, a veces provoca hacer un brindis, una muy breve ceremonia de agradecimiento por toda la ayuda y para celebrar otro exitoso día... otro día sobreviviendo...
Luego uno recuerda sus necesidades básicas, tengo hambre, quiero ir al baño, cualquier cosa fue postergada por un buen rato. Pero rápido... a las 10 empieza la próxima ronda de tetero!!!
Cuando los bebés estaban por nacer, una twitera madre de trillizos con una historia increíble (@nsilvaedwards) me decía que con trillizos "se sobrevive, pero día a día". Pasa uno un tiempo en entender qué exactamente significa eso, día a día... En estos meses varias veces he recordado esa frase, creo que la primera vez fue en alguna noche tan cansado que agradeces cuando llega el momento en que puedes dormir un rato. Hoy nuevamente la recordé experimentando algo que para mí es como una pequeña victoria diaria, el final de la faena de la tarde...
Cada tarde entre 6 y 6:30 pm inicia una danza a 8 manos con 3 bebés... dos abuelas, MamaDe3 y yo vs. 3 bebés cansados por el arduo día, con un poco de hambre y empezando a perder la poca paciencia que se tiene a tan corta edad.
MamaDe3 saca 3 juegos de ropa para dormir, cremas, pañales, etc.
Abuela1 empieza a bañar al Piojo con menos humor para el momento...
Abuela2 y yo entretenemos a los otros dos...
Al salir el primer Piojo del baño la abuela le pone crema y pañal
Yo lo termino de vestir mientras evito infructuosamente que lloré distrayéndolo con un juguete
MamaDe3 le prepara un tetero
Abuela1 recoge el baño y lo prepara para el segundo
Abuela2 hace malabares y juegos con dos bebés que ya no quieren jugar
El segundo Piojo entra al baño
El primer Piojo empieza a tomar su tetero
Los llantos se oyen de a rato por no querer vestirse o no querer que les quiten el tetero para que boten los gases
De tanto en tanto se oye un chupón o un juguete que cae al piso y quien esté más cerca de la cocina acerca uno limpio
Llega un momento una hora después en que están los 3 bebés están ya comiendo y quien quede libre seguramente está lavando teteros o recogiendo un poco
Así sigue esa secuencia por un rato...
A las 7:30 empiezan a caer dormidos al ritmo del tarareo de quien tenga a cada uno. Generalmente Piojo1 se duerme tranquilamente mientras que Piojo2 lucha contra el sueño y hay que dormirlo contra su voluntad. Suele ser la Princesa la última en dormirse, que muchas veces se arrulla sola al ritmo de algo que en su mente es una canción. Cerca de las 8, a veces a las 8:30, finalmente duermen los tres... la casa entra en una especie de tregua por unas pocas horas, un silencio que no es tal. En ese preciso momento y por un par de minutos en los que con facilidad se escapa un suspiro, hay una pequeña sensación de victoria, de éxito, de misión cumplida...
Aunque nunca lo hemos hecho, a veces provoca hacer un brindis, una muy breve ceremonia de agradecimiento por toda la ayuda y para celebrar otro exitoso día... otro día sobreviviendo...
Luego uno recuerda sus necesidades básicas, tengo hambre, quiero ir al baño, cualquier cosa fue postergada por un buen rato. Pero rápido... a las 10 empieza la próxima ronda de tetero!!!
Los Espanta Tiburones...
Se diría fácilmente que las salidas con tres bebés son toda una aventura... al cabo de un par de meses uno se habitúa y en realidad se convierten en una aventura para todos los que pasan un rato alrededor de nosotros...
Estar sólo dos horas en un lugar, típicamente implica una compota o tetero para cada uno, 2 o 3 cambios de pañales, un par de llantos que calmar, sacadas de gases, juegos y risas, una dormida y despertada de alguno, armar y desarmar coches, nosotros tratando de tomar o comer algo con un bebé cargado, varios pases de bebé de unos brazos a otros... es una cosa tras otra sin parar... un trabajón en opinión de cualquiera que nos vea. No sólo nosotros, quienes nos ven terminan cansados y a veces asustados.
Recientemente en un cumpleaños había un grupo de chicas jóvenes, nos vieron durante dos o tres horas en las que no tuvimos ni 5 minutos de pausa, supongo que esa tarde debe haber sido para ellas el mejor anticonceptivo de sus vidas, la que se estuviera arriesgando un poco seguro tomó medidas al día siguiente!.
En un restaurant el normal caos suele ser más incómodo para alguna mesa vecina que para nosotros.
Llegar a un lugar a preparar 3 teteros y alimentar a 3 bebés al mismo tiempo como un equipo SWAT deja a la gente boquiabierta, cuando apenas pueden procesar el enterarse que son 3, verlos en plena acción es ya demasiado...
Vamos por ahí dejando a la gente en shock y con la boca abierta al que menos...
Somos como la película reciente "Los Espanta Tiburones"!!!
Trillizos es como montar bicicleta...
Una mañana de domingo salí temprano a correr unos 10 Km... ya de regreso en la acostumbrada ruta tomé una subida para cortar camino, tenía en casa una embarazada de trillizos y no quería tardarme mucho más, llevaba ya unos 45 minutos corriendo.
Iba yo poniéndole un extra por la subida y veía a unos 500 metros un grupo de ciclistas, una mujer se había quedado visiblemente atrás por lo empinada de la ruta, en unos minutos la alcancé y recuerdo claramente su rostro mientras ella iba en su bicicleta y yo corriendo. Iba haciendo muchísimo esfuerzo, estaba cansada, pero su cara claramente reflejaba un sufrimiento que era únicamente físico, en ningún momento del alma. Detrás del sudor, las manos que apretaban el manubrio y las piernas que casi crujían en cada pedaleo había una sensación de confort, de disfrute... ella se esforzaba mientras disfrutaba el paisaje y más que nada el estar allí en ese momento. Yo le dije "vamos que si se puede", ella sonrió y la adelanté...
5 meses después del nacimiento de los niños y tratando de resumir la experiencia recuerdo ese instante con más significado. Tener tres bebés en casa es como montar bicicleta en subida, es un esfuerzo tremendo, por momentos estás físicamente agotado, es una subida muy larga, que noche tras noche y día tras día no tendrá ni paradas ni descanso. Pero es como montar bicicleta para alguien a quien le gusta montar bicicleta, transcurre en una ruta de paisajes y experiencias que vivirás al máximo y que disfrutarás si logras el estado mental necesario para seguir pedaleando. Quien rueda cientos de kilómetros o corre un maratón hace un tremendo esfuerzo pero con toda seguridad lo disfruta. Estos cinco meses han sido de puro pedaleo, a la vez que los hemos disfrutado cada día. Los que quedan... de seguro serán iguales.
Sólo hoy recordé pensando en eso, que ese mismo día un par de horas después de llegar a casa nos tocó salir corriendo a la clínica y ese día nacieron... me alegro de haber cortado camino por esa subida. Fue como un pequeño vistazo de lo que venía.
Iba yo poniéndole un extra por la subida y veía a unos 500 metros un grupo de ciclistas, una mujer se había quedado visiblemente atrás por lo empinada de la ruta, en unos minutos la alcancé y recuerdo claramente su rostro mientras ella iba en su bicicleta y yo corriendo. Iba haciendo muchísimo esfuerzo, estaba cansada, pero su cara claramente reflejaba un sufrimiento que era únicamente físico, en ningún momento del alma. Detrás del sudor, las manos que apretaban el manubrio y las piernas que casi crujían en cada pedaleo había una sensación de confort, de disfrute... ella se esforzaba mientras disfrutaba el paisaje y más que nada el estar allí en ese momento. Yo le dije "vamos que si se puede", ella sonrió y la adelanté...
5 meses después del nacimiento de los niños y tratando de resumir la experiencia recuerdo ese instante con más significado. Tener tres bebés en casa es como montar bicicleta en subida, es un esfuerzo tremendo, por momentos estás físicamente agotado, es una subida muy larga, que noche tras noche y día tras día no tendrá ni paradas ni descanso. Pero es como montar bicicleta para alguien a quien le gusta montar bicicleta, transcurre en una ruta de paisajes y experiencias que vivirás al máximo y que disfrutarás si logras el estado mental necesario para seguir pedaleando. Quien rueda cientos de kilómetros o corre un maratón hace un tremendo esfuerzo pero con toda seguridad lo disfruta. Estos cinco meses han sido de puro pedaleo, a la vez que los hemos disfrutado cada día. Los que quedan... de seguro serán iguales.
Sólo hoy recordé pensando en eso, que ese mismo día un par de horas después de llegar a casa nos tocó salir corriendo a la clínica y ese día nacieron... me alegro de haber cortado camino por esa subida. Fue como un pequeño vistazo de lo que venía.
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